Banksy film

+Info: D. Teixidor



Daniel Vela ha comentado en esta última sesión del ciclo de cine de este año la película “Hijos de los hombres”; dirigida por Alfonso Cuarón y basada en la novela homónima de Phyllis Dorothy James.
Corre el año 2027, y el ser humano está al borde de la extinción; se desconoce por qué razón todas las mujeres del planeta se han vuelto estériles durante los últimos 18 años y reina el caos en la mayoría de las ciudades del mundo. Únicamente Gran Bretaña, mediante una política dura y totalitaria consigue controlar las revueltas internas; pero debe soportar la continua llegada de inmigrantes ilegales, que son recluidos a ciudades miserables, comparables a campos de concentración.
En medio de este ambiente aparece Theo Faron (Clive Owen), a quien parece no importarle lo que pasa a su alrededor. Es contratado por Julian, la dirigente de una organización que defiende los derechos de los refugiados, para ayudar a una joven (que milagrosamente se ha quedado embarazada) a salir del país y ser protegida por una organización llamada Proyecto Humano.
En el debate posterior al film, Daniel Vela quiso fijarse en cómo Alfonso Cuarón consigue imbuir al espectador mediante larguísimos planos secuencia, transmitiendo una sensación de realismo difícilmente igualable.
Por otro lado, destacó el momento en que los protagonistas se adentran en Bexhill, una de esas ciudades-cárcel. Este es el punto álgido de la película, del cual se sirve el director para mostrar su maestría en el manejo de la tensión, intercalando momentos de tensión máxima con tramos de tranquilidad apacible en medio de la guerra.
La película muestra un trasfondo cristiano, emulando la Natividad, con su particular San José y María; y el niño que devuelve la esperanza al mundo. Así como la persecución que sufren tanto por las autoridades como por los activistas que buscan su propio beneficio.





Seibei Iguchi: El ocaso del samurái
El viernes 1 de Noviembre tuvo lugar la primera sesión del ciclo de cine con una insospechada película: El ocaso del samurái, dirigida por Yoji Yamada. Ambientada a mediados del siglo XIX, muestra, a través del protagonista, los drásticos cambios sociales que se dieron en la cultura japonesa tradicional y que desembocarían en el fin de la sociedad estamental.
El protagonista es Seibei Iguchi, un samurái viudo de rango inferior (50 cocus). Para mantener a su madre, ya senil, y a sus dos hijas, este samurái se verá obligado a hacer trabajos extra, aunque esto sorprenda a los burócratas de su trabajo.
Un día se entera de que Tomoe, el amor de su vida, se ha divorciado de su cruel marido, de modo que se abren nuevas perspectivas en su vida… Pero antes tendrá ocasión de demostrar su habilidad guerrera y su celoso concepto del honor samurái, compatible con un entrañable amor a sus hijas.
Tanto antes de la proyección como después de ella, Alberto Fijo (@horsesoldiers, Director de Fila Siete y Profesor de la Universidad San Pablo CEU) nos dio algunas claves para entender esta obra maestra del cine japonés contemporáneo: comenzamos hablando de la película y de sus personajes, pero terminamos conversando sobre poesía, sobre el ideal universitario y sobre la actitud contemplativa con que debemos acercarnos a este tipo de largometrajes.
Ganadora de doce premios de la Academia Japonesa y nominada a los Óscar, El ocaso del samurái destaca por su espectacular fotografía y por la interpretación de los tres personajes protagonistas. Alberto subrayó que es ese tipo de películas en las que el espectador tiene que abrir la mente para captar toda su grandeza.

