Painting for others, voluntariado para un fin de semana

2019-04-06T16:46:03+00:0014 de marzo de 2019|

En voluntariado, nos hemos propuesto este año grandes objetivos; y, entre ellos, se encuentra el Painting for others. Es un proyecto que nació en Sevilla en el año 1996 y se ha extendido por otras ciudades; entre ellas, Madrid.

La idea es que jóvenes vayan a casas de familias con escasos recursos para mejorar sus condiciones de vida con una cosa tan sencilla y a la vez tan difícil como es echar una mano de pintura en sus casas. En colaboración con Cooperación Internacional y otras empresas que han ayudado a la financiación del proyecto, se ha convertido en un plan exitoso para ayudar a los demás.

Nosotros como Colegio Mayor nos hemos propuesto este año pintar una casa de una familia necesitada en un fin de semana. La experiencia ha sido imposible de mejorar, pues todos se han implicado y el resultado ha sido muy positivo.

Si quieres tener más información sobre este y otros proyectos, este es el enlace de Cooperación Internacional. Le agradecemos a esta organización su colaboración y ya confirmamos que el próximo año repetiremos… ¿Y tú, te apuntas?

#voluntariado #living for others

 

 

 

Voluntariado en Tanger 2014

2014-07-31T11:06:05+00:0031 de julio de 2014|

 Tanger2014.2

Por segundo año consecutivo, a finales de verano se ha llevado a cabo la actividad del voluntariado en la ciudad marroquí de Tánger.

          A pesar de encontrarse a menos de un día de viaje en coche desde Madrid (incluyendo el tiempo que se pasa en el ferry), Tánger presenta el aspecto inconfundible de las ciudades musulmanas. La disposición de las calles, la arquitectura, las personas y sus costumbres… todo ello nos habla de una cultura muy diferente a la nuestra.

          A lo largo de nuestra estancia en Tánger tuvimos tiempo para realizar distintas actividades. La principal de ellas, el voluntariado, tenía lugar por las mañanas. Tras celebrar la Santa Misa y desayunar, pasábamos la mañana en casa Nazaret con discapacitados psíquicos y niños con dificultades de distinto tipo (familiares, económicas…), haciéndoles compañía y procurando que pasaran un buen rato.

          Por las tardes, el plan presentaba más variaciones: mientras que por lo general algún pequeño grupo volvía a casa Nazaret hasta las 6, el resto podía disfrutar de un paseo por el casco antiguo o “Kashba”; o bien disfrutar de una tarde de playa; o realizar alguna excursión, ya que cerca de Tánger encontramos sitios que verdaderamente merecen la pena, como el colorido pueblo de Assilah.

          Una gran experiencia muy enriquecedora para cualquier universitario que esperamos repetir el próximo año. 

 Tanger2014.1

Voluntariado en Tánger

2013-07-23T15:58:34+00:0023 de julio de 2013|

 

tanger2

Quizá la ciudad de Tánger no sea un ejemplo de belleza arquitectónica y de limpieza en las calles. Alguno se asustaría si viese cómo es el mercado, la conservación de los alimentos, el tráfico por las calles… Sin embargo, encierra otras maravillas, más difíciles de ver, como la Casa Familiar Nazaret, destinada al cuidado y atención de personas con discapacidad profunda de origen marroquí.

Nuestra llegada a Tánger fue todo menos normal. Tras un  viaje tranquilo por las carreteras españolas y un trayecto en ferry desde Tarifa hasta Tánger, en el puerto disfrutamos de un comité de bienvenida que, a cambio de un “módico precio”, nos permitió acceder a la ciudad…

Conseguimos llegar a nuestro alojamiento, Casa Riera. Este singular edificio, enclavado a pocos metros de la plaza 9 de Abril y muy cerca de la medina, es el lugar donde las Hermanas Franciscanas Misioneras de la Inmaculada Concepción desarrollan su labor en Tánger. Cuenta con aulas donde profesoras musulmanas imparten clase a los niños marroquíes); también posee habitaciones donde pudimos alojarnos. El trato por parte de las hermanas fue cariñoso y acogedor: gran parte del éxito de este viaje se debe a ellas y a los cuidados que nos brindaron. Por supuesto, sin la ayuda de la ONG Cooperación Internacional poco habríamos hecho…

A cinco minutos de nuestro alojamiento, y muy cerca también de la plaza del 9 de Abril, se encuentra Casa Nazaret. Viéndola desde la calle, uno sería incapaz de imaginar la tremenda labor que los Hermanos Franciscanos de la Cruz Blanca desarrollan en su interior, en colaboración con personas contratadas de Tánger. En este lugar se desarrollan dos proyectos: el proyecto de apoyo a personas con discapacidad profunda Dar al Baraka; y el proyecto de integración de menores Al Basma.

Allí pasamos los momentos más gratificantes del viaje. En primer lugar conocimos al hermano Míkel, una de esas personas increíbles a las que Dios llama para que se entreguen a los demás, y que responden con total generosidad. Tampoco podremos olvidar a Luisito, Sofia, Omar, Nordit, Leyla… y algunos más que también nos sirvieron de ejemplo a la hora de cuidar y atender a…

Atender a ¿a quién? A Hamed, Tahiri, Faysal, Hicham, Bilal, Hussein, Khalid, Youssef… y otros cuyos nombres todavía tenemos en la memoria, y cuyas caras siempre recordaremos. Personas cuya única exigencia para con nosotros fue que les quisiéramos, y que a cambio nos pagaron con la misma moneda. Desde luego, no nos lo agradecieron con palabras (por su discapacidad, para ellos es imposible), pero sí con innumerables gestos de afecto: los abrazos del tambaleante Youssef, los presentes en forma de tapa y pinzas de Faysal, la peculiar risa de Khalid…

También disfrutamos de Tánger y de otros lugares de Marruecos. Paseos por las calles llenas de puestos del zoco; excursiones a lo alto de la medina, a la Kashba, para disfrutar de una vista imponente del Atlántico; incursiones en playas cuyos vientos y arenas nos permitieron comprender un poco mejor a los tuaregs; partidos de fútbol contra chavales que nos hicieron correr como conejos… Ha sido un comienzo de verano impactante y lleno de novedades.

Pablo

 

 

Ir a Arriba