Una de las últimas tertulias del presente curso la tuvimos con Juan Mª Fornés, Director de Estudios del Colegio Mayor y doctor en Geología. El tema que trató fue el polémico asunto del cambio climático, que está a la orden del día en los medios de comunicación y que genera grandes controversias a nivel mundial.
Juan reflexionó, con un buen número de datos, sobre la posible influencia del hombre en el clima terrestre. Sin ir más lejos, la connotación que acompaña al término Climate Change es la de «man-made» (producido por el hombre). Pero, ¿es ésta la verdadera raíz del problema, o sólo una manipulación por parte de un sector interesado en defender su postura? Juan sostiene que en esta cuestión es preciso discernir entre realidad y ficción y no prestar atención a organismos internacionales interesados.
A su vez resaltó que se ha producido un cierto giro escéptico en los últimos años por parte de la opinión pública. Ya no se ve todo negro o blanco, sino que han empezado a aparecer los grises y, con ellos, los matices. Debido al escándalo de la manipulación de datos por parte de expertos partidarios del cambio climático, la prensa se ha posicionado con una actitud más reservada, y algunas encuestas revelan que cada vez menos gente cree en un desastre climático como el que se anunciaba hace años.
Con la ayuda de una completa presentación de diapositivas, Juan explicó las principales causas naturales que afectan al clima terrestre, comparando sus efectos con los producidos por el hombre. A través de un análisis de los últimos 4000 años y los distintos períodos geológicos por los que ha atravesado la tierra, se observa una correlación entre el aumento de las temperaturas y el aumento de CO2.
Pero esa relación no es de causa-efecto necesariamente pues caben otros motivos: la correlación entre la temperatura y la radiación solar (las variaciones provocadas por las manchas solares) funciona con más precisión todavía que la que relaciona temperatura y mano humana: es más probable que la causa profunda del cambio climático radique en las variaciones de la radiación solar que en la actividad humana del último siglo.
En resumen, Juan nos aportó la perspectiva del geólogo e investigador y realizó divulgación científica de gran nivel: el suyo es un enfoque con datos sólidos y reflexiones de largo alcance, algo difícil de adquirir si uno se deja llevar por el alarmismo de los medios.




