
Varios colegiales decidimos emprender una pequeña travesía cerca de la localidad de Manzanares del Real, ascendiendo por la cuenca del río Manzanares. Tras un rato de coche vimos algo muy diferente de la ciudad: naturaleza, paisajes inhóspitos, montañas, aire puro (bueno, esto en realidad no lo vimos)…
Emprendimos la marcha y al cabo de 2 horas de caminata llegamos a la cresta; en el ascenso disfrutamos de las cristalinas aguas de los manantiales que surgen de la montaña. El sol en lo alto y la temperatura perfecta con un poco de brisa. Una pequeña laguna nos brindó un momento de relax y continuar hasta la hora de comer (comimos contemplando el “skyline” de la Sierra en un lugar muy mal escogido porque corría mucho el viento, pero a buen hambre…).
Para volver decidimos ir a marcha ligera porque el tiempo estaba inestable y chispeaban las primeras gotas de la que al final no fue tormenta. En resumen, una gran excursión a la Sierra que nos deja a todos con ganas de volver en cuanto se pueda




