
Un plus de formación. Así es como todos los asistentes al curso del IESE en Pedralbes definen lo aprendido en Barcelona. Mientras la mayoría de los universitarios pasan el verano de vacaciones apurando los meses de descanso, un puñado de estudiantes optamos por invertir una semana de julio en uno de los cursos de verano del IESE.
Nada menos que 55 universitarios de todas las nacionalidades (italianos, holandeses, croatas…), varios de ellos de Montalbán, pudimos disfrutar de un curso organizado por el IESE de la Universidad de Navarra, una de las mejores escuelas de negocios del mundo. Debido a su carácter internacional, el día a día se desarrollaba en inglés, desde la preparación y discusión de los casos por la mañana hasta las tertulias (o get togethers) y las sesiones de tarde.
El objetivo del curso era ambicioso: introducir a los universitarios en el mundo de la empresa, transmitir lo que se van a encontrar en el trabajo. Se trataron aspectos profesionales y técnicos (toma de decisiones: dónde fabricar mis productos, qué campaña de marketing lanzo, etc.), pero también se ofreció una formación básica sobre la gestión de recursos humanos y sobre las condiciones del buen líder.
Sin embargo, el curso no se limitó al aterrizaje en la vida profesional. También pudimos visitar la Ciudad Condal a fondo: de las Ramblas a la Sagrada Familia, pasando por la catedral medieval, el Parque Güell, Montjuic, etc. Además hubo una excursión al Pirineo de Huesca: al Santuario de Torreciudad.
Sin embargo, el curso no se limitó al aterrizaje en la vida profesional. También pudimos visitar la Ciudad Condal a fondo: de las Ramblas a la Sagrada Familia, pasando por la catedral medieval, el Parque Güell, Montjuic, etc. Además hubo una excursión al Pirineo de Huesca: al Santuario de Torreciudad.
En definitiva, fueron días de descanso, cultura y formación, con el aval de una de las grandes escuelas de negocios del mundo. A alguno le costó manejarse en inglés pero lo conseguimos con algo de esfuerzo; mereció la pena, sin duda.




